Jóvenes tecnológicos y viejos fóbicos

27 Agosto, 2008
ejemplar de un jóven tecnológico

ejemplar de un jóven tecnológico

Los jóvenes son tecnológicos.  Disfrutan de jugar con instrumentos tecnológicos complejos, no piensan en la tecnología como “tecnología” sino que simplemente la reconocen como un bien primario, trabajan en distintas cosas al mismo tiempo, son exigentes, buscan satisfacer con el menor costo posible sus gustos, detestan la gente ineficiente, leen menos, miran más televisión y utilizan internet durante varias horas al día.  Son jóvenes tecnológicos.

ejemplar de un viejo fóbico

Pero también están los viejos fóbicos.  Estos viejos tiene la misma edad de esos jóvenes que nacieron entre 1980 y 1990 pero han decidido gritar “‘¡alto!” en contra de la tecnología.  Yo lo hice con Facebook al percatarme que mis lazos con personas que viven alrededor mío empezaban a romperse.  Dejé de verlos y ya no me llamaban.  Al salir de Facebook muchos de ellos ni siquiera se percataron de mi ausencia.

Otros han sido más extremos.  Dejaron totalmente apagadas sus computadoras personales.  No utilizan teléfonos celulares, evitan utilizar internet y revisar sus correos.  No utilizan juegos virtuales y tampoco hacen uso de gadgets para hacer de sus trabajo más sencillo.  La razón que dan es probablemente válida, es una respuesta a los cambios bruscos que actualmente hay.

Dejé Facebook, pero me encantaría comprar un Amazon Kindle, tener acceso a sus periódicos online y me muero por conseguir un robot de la Honda.  Quizás estos viejos fóbicos cambiarán de opinión cuando se den cuenta de las ventajas que tienen algunos servicios tecnológicos que sí satisfagan sus tan exigentes gustos y deseos.


¿Qué hacen nuestros niños a los 5 años? Una lección de la historia,

27 Agosto, 2008

A los 5 años los niños deben disfrutar y aprovechar su capacidad aún limitada para conocer e investigar su entorno.  Algo así es la idea que tengo de los pedagogos que dicen dar recomendaciones útiles para los padres.

Como son apenas unos pequeños niños, él o ella no debe nunca aprender cosas a través de la “enseñanza a la antigua”.  El niño debe ser libre de explorar y jugar; debe poder correr y ensuciarse con el lodo; botar las cosas y aprender lecciones a través  de la experimentación.  A los 5 años todos creen que no es necesario que un niño aprenda a leer y razonar.

Pero acá les dejo un caso muy interesante que data de algunos años atrás.  Este evento ocurrió en la década de 1830s.  Haré la traducción al español abajo.

Esta es la historia de un padre (Peter Roget) que da a su hija (Kate, de 5 años) un libro que solía ser utilizado para educar a los jóvenes a principios del siglo XIX (exactamente, el 04 de julio de 1830).  El título del libro es “Frank” y se hizo popular desde la última década del siglo XVIII para ayudar a los niños a aprender lecciones:

“Now, Kate, I want you to read to me the first paragraph of Frank”

There was a little boy whose name was Frank.  He had a father and a mother, who were very kind to him; and he loved them; he like to talk to them, and he liked to walk with them, and he liked to be with them.  He liked to do what they asked him to do; and he took care not to do what they asked not to do.

“Thats very good”, said Roget, removing the book from her hands.  “I can read everything in Frank but the very long words, Daddy.

“For your quiz today, I want to ask you about the incident with the cheese that takes place at the end of Part Three.  Do you remember how Frank ate his cheese?”

“In a funny way,” said Kate.

“Be precise,” exhorted her father.

“I don’t know.”

“Fine, then, I’ll remember you.”

Taking the book from Kate’s lap, Roget riffled through it, nothing that Frank

put (the cheese) betwixt his fore finger and his middle finger; then he took a piece of bread, and stuck it betwixt his idle middle and fourth finger, and then he took a large mouthful of the cheese and a larger mouthful of the bread, so that his mouth was filled in a very disagreeable manner.

“And why did Frank eat the cheese in such a disagreeable manner?”

Roget asked, peering into Kate’s blue eyes.

“Because he say the little boy in the cottage eat it that wayQ”

“That’s right, but what is the lesson here?”

“The little boy in the cottage, who was excellent at weeding, didn’t know how to eat cheese without getting his fingers all sticky!”

“No, Kate.  I’m afraid I will have to tell you.”  And Roget read to her the wise words of Frank’s father: “Apes are apt to imitate every thing which they see done, and they cannot, as you can, Frank, distinguish what is useful and agreeable, from what is useless or disagreeable- they imitate everything without reflecting.”

“So, Papa, you mean that Frank was an ape.”

“No, but that he was acting like an ape, as he was imitating the boy in the cottage without reflecting.  You will need to read this part again, Kate.”

Tal parece que Kate debió leer de nuevo la lección para entender la moraleja de la historia.  Ella tenía sólo 5 años.  No he visto a ningún niño de 5 años que sea sometido a estos razonamientos actualmente.  Quizás esta sea la razón por la cual ahora nos impresiona tanto pensar que Alejandro Magno a los 23 años ya era el gran conquistador de Asia.


la historia del empresaurio

27 Agosto, 2008

Esta es la historia de un negocio pequeño que conocí en la Universidad.  El día que vimos por primera vez el negocio mi amiga y yo nos fuimos de cara.  Ella había estudiado una maestría en negocios en el INCAE y yo era estudiante de la licenciatura.  ¿Cuál era el negocio?  Era algo pequeño y simple: era una máquina de comida para alimentar peces.

Laguna enfrente de la Biblioteca LvM

Laguna enfrente de la Biblioteca LvM

Esta máquina estaba ubicada en el puente de ingreso a la Biblioteca Ludwig von Mises y vendía comida de peces a Q 1.00.  Un negocio fantástico y sencillo.  No implicaba ningún gasto importante en inversión y era autosostenible.  Nunca conocí al emprendedor de esta iniciativa y me pareció muy astuta.

Sin embargo, me acabo de dar cuenta que la máquina de este emprendedor anónimo fue eliminada y la sustituyeron por una máquina nueva que es controlada por la administración de la Universidad.  Y bueno, cuando estaban vaciando la maquinita no había más de Q 40.00 en ganancia por las ventas que realizaron.  El chavo seguramente se quedó sin su negocio emprendedor y alguien con más poder y dinero le robó su negocio.

Eso señores si es una versión de “libre mercado” en el que el poderoso apachurra al emprendedor “pequeño” que no tiene forma de defenderse.

Un ejemplo más del monopolio.  ¿Quién lo dirige? Seguramente un avaricioso empresaurio.


¡Hoy! Conversatorio sobre Aleksandr Solzhenitsyn

27 Agosto, 2008

El día de hoy participará en un conversatorio sobre el controversial escritor ruso Aleksandr Solzhenitsyn mi compañera de trabajo Adelaida Loukota.  Junto a ella estarán compartiendo distintos puntos de vista El Dr. Armando de la Torre, el Dr. Roberto Bloom y el Dr. Antón Tursinov.

Solzhenitsyn es el autor del famoso libro Archipielago Gulag (aún no lo he leído) y relata la historia de cientos de muertos y desaparecidos en los tan temidos campos de concentración rusos.  El conversatorio será el día de hoy 27 de agosto de 6pm a 8pm en el Centro Cultural de la Universidad Francisco Marroquín (Plaza de la Libertad, salón CS-101) en la 6a. calle final, zona 10.

¡No se lo pierdan!

“For a country to have a great writer is like having a second government. That is why no regime has ever loved great writers, only minor ones.”

“El que un país tenga un gran escritor es similar a la existencia de otro gobierno (democrático).  Esa es la razón por la que ningún regimen (totalitario, dictatorial) ha tenido grandes escritores, sólo ha tenido escritores mediocres.”

Aleksandr Solzhenitsyn