
La evolución es fácil de aceptar como proceso, pero no tanto su comienzo ni su fin. Sin embargo, se supone que todo proceso tiene un comienzo y, por lo mismo, tendrá también un fin. Cada uno puede elegir qué camino tomar, sobre la base de la información de que disponga. Puede haber variables exógenas, mediante las cuales se pretenda explicar la evolución. Por ejemplo, la Biblia dice que Dios creó el mundo en siete días, aunque esos siete días pueden haber sido en realidad siete millones de años. ¿Teoría del big-bang? ¿Creación del hombre del barro y animado inmediatamente con un soplo de vida? En realidad, no es posible afirmar cómo surge el hombre. Si no hay evidencia, no se puede demostrar el conocimiento. ¿Es posible vivir, sin contradecirse, sobre la base de la concepción religiosa y al mismo tiempo de la concepción científica? Es el individuo quien decide. ¿En qué momento surge mi alma? -preguntó alguien-. Tuvo que haber una intervención divina -se respondió dicha persona a sí misma. ¿Qué son y de dónde nacen mis ideas, sentimientos y poemas, en relación con la evolución? -se preguntó otro, comentó el moderador Amable Sánchez del Centro de Ética David Hume.
La evolución no es algo que se acepta; la evolución es un hecho de la naturaleza y la crítica iniciada contra la misma por místicos y teócratas es digno de discusiones barrocas que ni siquiera Guillermo de Baskerville (personaje central en la novela El Nombre de la Rosa) disfrutaría de discutir.
Afortunadamente, el avance de la ciencia y el regreso de la razón y la objetividad a las mesas de discusión ha permitido que el poder de grupos místicos que engañaban y abusaban de las masas con la fe, la irracionalidad y metáforas bíblicas obscuras sea cada vez menor debido a las complejas contradicciones que enfrenta.
Ojalá que estos místicos sigan discutiendo hasta el fin del mundo la cantidad exacta que representaban los “7 días de la creación del mundo”. Mientras tanto, la humanidad seguirá avanzando y felicito a quienes organizan estas reuniones en Guatemala.
Vean acá más información del evento realizado por el El Centro de Ética David Hume de la UFM
1 Comentario(s)
RSS de los Comentarios Identificador URI de TrackBack
Deja un comentario













RSS - Posts
El hombre, siempre se encuentra sometido a procesos de cambio y por lo tanto a posibles oportunidades de evolución, pero el miedo puede contenerlas y es ahi, dondel irracionalidad mistica mete sus garras y le gana la partida a la ciencia.
FEED YOUR HEAD by Martes