Adelaida me regaló un dulce de grillo que compró este fin de semana en el Museo de Historia Natural en NYC. Debo aceptar que me lo empecé a comer sin problemas y hasta me pareció bastante rico. Tuve algunos problemas comiéndome las alas y me atraganté con una. Me pinché la lengua con una de las patas y al morder la cabeza crugió a fritura.
En la primaria solía comerme hormigas a la salida del colegio. Era chiquito y la última ocasión que comí fue por una congestión estomacal que me hizo tener pesadillas.
Estaba rico mi dulce. ;o)
Postdata: según averigüe en el mundo se comen más de 2,000 especies de insectos. Muchos de los cuales son considerados como delicatessen. En África comen termitas y escarabajos fritos que tienen un sabor superior a la carne, en Centro América zompopos con limón que saben a zompopos fritos con limón!, saltamontes y larvas de abejas se preparan con salsa de soya como delicatessen en Japón, y en otros lugares son vendidos incluso en botellas herméticas.
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Si una mosca se hubiera parado en el dulce y la miro, hubiese tirado el dulce. Pero este venía adentro y, ¡tenía hasta un listado de ingredientes! hahaha!
Comerme el torax me dio un poco de -wacala-, pero luego recordé que para otras culturas es una delicatessen y le hice ganas. También hay dulces con gusanos. Tendré que probarlos. hehehe!
por conocimiento general esta bueno.. pero a mas de eso si como que no muy