Durante la noche desde mi ventana se escucha siempre un grupo de taxistas platicar. Se reunen alrededor de sus vehículos, sacan algunos litros de cerveza y ponen música. Nunca entiendo sus conversaciones y “from time to time” alguno pega un grito.
Sin embargo, siempre es alrededor de las 10 de la noche que escucho un:
Dejá de chingar cerote.
Para de chingarme o te doy verga.
Ah, puta vos.
Cerote, esa mierda era mía.
Come mierda cerote.
Andate a la mierda cerote.
Seguí a ese cabrón.
Venite pues cerote.
Verga, cerote.
Que coma mierda ese hijueputa.
¡Puuuuta, puuuuuuuta! ¡Juéguela!!!
Y la lista ha de seguir pero sólo esos recuerdo de los últimos 10 minutos.

Y sí, seguramente tuvieron un día de trabajo cansado. Pero apenas es día lunes. Y sí, quizás es común que todos los ssshapines hablen así sin distinguir color, edad, género y posición socioeconómica. Estas expresiones las escucho en los pasillos de la universidad, en lugares públicos, en cafés y restaurantes, cuando manejo y cuando camino en algún lado.
Esta es una sociedad hostil. Católica, egoísta y antagonista con los que no son como ellos. Acá no funciono y me ahogo al salir a las calles.
Pero a veces pienso si el culpable no soy yo. Siempre escucho a la gente hablar de Guatemala y de cuánto les gusta. Estoy de acuerdo, el clima es genial. Pero los guatemaltecos en realidad suelen ser una gran porquería. ¿Acaso le tenemos que echar la culpa a la cultura, a la historia, o la religión?
No, yo creo que la culpa de sus problemas la tienen los padres que los engendraron y fallaron en criarlos y educarlos bien.
Hoy dormiré una vez más escuchando a un chapín maldecir y quizás volveré a escuchar las llantas de un viejo carro rechinar.

Raúl de la Horra tiene tanta razón cuando escribe sobre Guatemala. Siempre tiene algo que decir. Les recomiendo leer la que escribío este sábado 19 de julio.
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22 Julio, 2008 a las 9:25 am
Interesante reflexión, definitivamente la cultura y educación inicia en el hogar y si este se encuentra roto el resultado es el que has descrito, lo peor del caso es que estas personas que “amenizan la noche”, algunos también son padres, que en lugar de estar en casa educando a sus hijos, están haciendo lo mismo que hicieron sus propios padres y que en el futuro también harán sus hijos, convirtiéndose en un gran círculo vicioso.
Sin embargo romper este círculo es tan fácil pero no se hace, es tan simple con que una persona cambie, porque no solo escucharás menos patanerías, sino que también habrá un padre mas en casa que en lugar de gastar el poco dinero que tiene en alcohol, lo está invirtiendo en su propia familia, ejemplo que seguirán sus hijos y que en algún futuro harán con sus respectiva descendencia.
Si queremos cambiar el mundo, debemos empezar por cambiar nosotros mismos.
Muy bonito artículo, te felicito.
Saludos
23 Julio, 2008 a las 2:27 pm
Totalmente de acuerdo con vos, respecto a las atrocidades que a veces “expresamos” la mayoría de Guatemaltecos (por no decir casi todos).
Sin embargo no muy que entendí lo siguiente (o no sé si lo interpreté mal):
“Católica, egoísta y antagonista con los que no son como ellos”
Saludos!
24 Julio, 2008 a las 12:21 pm
Al final, romper este círculo requiere de dinero mucha. La razón por la que los padres y madres se van a trabajar, emborrachar o perderse a las calles es porque no tienen dinero… ¿creen que simplificarlo a eso podría ser válido?
Espyder: ¿qué fue lo que tú interpretaste? Quizás si lo interpretaste bien.
24 Julio, 2008 a las 6:42 pm
@condottiero: Creo que entonces sí lo interpreté bien.
Saludos!