Reseña: Sobre héroes y tumbas de Ernesto Sabato

Todas las familias, sin que haya excepción, porque incluso las familias desaparecidas los tuvieron, cuentan la historia de héroes que en una época y contexto distintos afectaron la manera en que el mundo en torno a ella funcionaba.

Algunas historias también son tristes y melancólicas. Cuentan la historia de familiares que murieron en la enfermedad, la desidia o la mentira. Algunos fueron grandes constructores, otros generales, plantadores, esclavistas, intelectuales, emancipadores, borrachos y mentirosos, o afortunados aventureros y emprendedores. Ellos llevaron al apellido familiar glorias y penas a través de los cambios en la narración y las transformaciones que tuvo el relato conforme pasaba la historia de generación en generación.

El recuerdo lo guardan en pinturas, diseños, esculturas, columnas y cimientos, fotografías, libros y narraciones orales que rodean la casa familiar hasta llegar a profundas catacumbas y oscuras hondonadas en las que se guardan los secretos de la familia.

En Sobre héroes y tumbas el viaje narrativo de Sabato nos lleva a conocer la historia de la casa de Los Olivos. Una casa tan triste como cientos de ruinas que vemos al circular por cualquier calle del centro histórico en las urbes latinoamericanas y europeas. Los Olivos era el fruto de generaciones de aventureros y militares de alto rango que desde su llegada a Argentina tomaron la batuta de la historia de la región. Buenos Aires era el escenario en que mercaderes y aventureros militares lucharon por establecer uno de los puertos comerciales más importantes del sur del planeta. Ya en 1930 la gloria de la ciudad era inigualable. Los edificios, monumentos y grandes avenidas proyectaban riqueza y valentía de generaciones antiguas.

Rica por su historia y comercio, las grandes mansiones de nobles y millonarios comerciantes entretejían una de las cualidades más emblemáticas de las sociedades hispanoamericanas. En la ciudad, sin importar la cuantía de la riqueza familiar o los réditos mensuales de las inversiones en el campo y el comercio, el más precioso de los tesoros era el origen de la familia y la nobleza en que se envolvía.

Muchos eran los nuevos ricos y aventureros, muchos eran también los muertos y desaparecidos que habían teñido de burla y repudio los apellidos. Pocos eran los dignos del honor de portar apellidos cargados de letras erres y glorias nobiliarias.

Muchas eran también las familias que habían desaparecido en el olvido. Sucias por errores y pobreza. Porque la pobreza era sucia y debía eliminarse, sin importar la gloria o la pena. Dentro y fuera, a la vez, de la socialité bonaerense se encontraba la familia de Alejandra. Su familia con grandes historias de victorias había sido antaño uno de los emblemas más importantes de Buenos Aires. Su antigua riqueza era ahora su maldición, pues es mucho más difícil olvidar a las grandes familias que a los recién llegados italianos aventureros.

Por causa de esto y la esquizofrenia familiar que fue heredada de generación en generación hasta Alejandra, la novela de Sabato nos lleva por las calles míticas que recuerdan las grandes avenidas y las tiendas más ricas de la ciudad. Aquí los protagonistas, la familia de Los Olivos, inician un camino al pasado y reconcilia el presente decadente.

Sin embargo, en la decadencia aún hay vida. Alejandra, miembro de la última generación que vive de la casa de Los Olivos, se enamora de Martín, un joven aventurero que es hechizado por una mente confundida. La sensualidad de tan peculiar dama encantaría a cualquier joven de clase media, el misticismo y locura que envuelva la casa en que ella vive termina de cerrar el círculo del hechizo. Él la ama y ella debe odiarlo por causas imposibles de evitar. La locura.

Una de las novelas más sensuales por cuanto entrelaza la historia, la pasión, la locura y la realidad de Buenos Aires. Una síntesis confusa de emociones y en amplio derroche de anécdotas familiares e históricas que llevan al lector de la mano en un viaje de risas, confusiones, lágrimas y frustración.

En el afán por darles a conocer algunos párrafos de la novela los dejo con esta cita. Pude haber escogido muchas otras de la novela. (Empieza a sonar La danza de las libélulas en mi computador)

Que la disfruten:

“No sé lo que pasará en los otros. Sólo puedo decir que en mí esa identidad de pronto se pierde y que esa deformación del yo de pronto alcanza proporciones inmensas: grandes regiones de mi espíritu empiezan a hincharse (a veces hasta siento la presión física de mi cuerpo, en mi cabeza sobre todo), avanzan como silenciosos pseudopodios, ciegos y sigilosos, hacia otras regiones de la raza y finalmente hasta oscuras y antiguas regiones zoológicas; un recuerdo empieza a hincharse, poco a poco va dejando de ser aquel rumor de La danza de las libélulas que alguna noche oí en un piano de mi infancia, va siendo luego una música cada vez más extraña y desorbitada, luego se convierte en gritos y gemidos, finalmente en aullidos atroces, luego en campanadas que me aturden los oídos y cosa aún más singular, empiezan a transformarse en gustos ácidos o repugnantes en mi boca, como si del oído pasasen a mi garganta, y mi estómago se me contrae en convulsiones de vómito, mientras otros ruidos, otros recuerdos, otros sentimientos, van sufriendo metamorfosis análogas. Y pensando a veces que tal vez sea verdad la reencarnación y que en los rincones más ocultos de nuestro yo duermen recuerdos de aquellos seres que nos precedieron, así como conservamos los restos de pez o reptil; dominados por el nuevo yo y por el nuevo cuerpo, pero prontos a despertar y salir cuando las fuerzas, las tensiones, los alambres y los tornillos que mantienen el yo actual, por alguna causa que desconocemos, se aflojan y ceden, y las fieras y animales prehistóricos que nos habitan salen en libertad. Y eso que sucede cada noche, mientras dormimos, de pronto es incontrolable y empieza a dominarnos también en pesadillas que se desenvuelven a la luz del día.” Ernesto Sabato

5 comentarios

  1. [...] dominar la sociedad. Ernesto Sábato también trató este tópico en su trilogía El túnel, Sobre Héroes y Tumbas, y Abbadón el exterminador. En estas tres novelas, la secta de los ciegos usa la alquimia para [...]

  2. Es la historia de los Olmos, no de Los Olivos.

  3. Sorry for not writing. Really sorry.

    I promise you’ll hear from me in the next days. I have been very nostalgic and confused. I started writing you two letters since weeks ago… I never finished them. Now, I am feeling a lot better and I promise to write you back! Today I got back from Monterrico and wrote something for you!

    Muchos abrazos!!!! Tenemos mucho que platicar!!!

  4. Guille,

    So I’m not really writing about your post… in fact I’ll admit… it’s 3 a.m. and I don’t have it in me to read such an essay in Spanish at this time of night… but I do want to say HELLO! How are you doing? What are you doing? I don’t know if I have your correct e-mail address anymore. What is it now? I really miss you and think about you a lot!

    Sending big hugs!

    Amy

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