En Guatemala el racista también es el indio con aquellos que lucen como él.

El racismo en Guatemala no es como lo pintan.  No es la típica historia del blanco alto y grandote que somete al pequeño y moreno indio con el cetro de su pistola o su picopón.  Amigos, el principal agente de racismo y discriminación en Guatemala se dio, se da y se seguirá dando entre los mismos “pequeños y morenos indios” para con sus iguales.

Es cierto.  Nadie puede negarlo y yo lo he visto y vivido mientras un nudo de rabia se apresta a arruinar mi estómago, mi mirada y tono de voz se vuelve frívolo y cortante, y finalmente pongo en su lugar al “indio pizado” que ofendió a un ser humano.

Esta es una historia más y ojalá ustedes cuenten las suyas porque seguramente hay mucho para platicar:

Anoche me junté con algunos amigos en el restaurante Pecorino que se ubica en la zona 10.  Presumido, altivo y elegante el lugar ofrece riquísimos platos y blancos manteles se prestan para enamoradas parejas y soberbios hombres de pisto.  Estacioné en el parqueo del lugar y un hombre con gorra y acento oriental me preguntó a dónde me dirigía porque sólo tenía estacionamientos para gente que iba a Pecorinos (los demás que se estacionaran en la calle porque “nosotros” teníamos privilegios).

Luego, un mesero, chaparrito, morenazo, bigotudo y panzón me vio de pies a cabeza.  Lo puse en su lugar con la mirada y le pedí una mesa para cuatro personas.  Le informé que esperábamos a una persona más y luego le indiqué que queríamos ubicarnos afuera para poder fumar.

 El hombre me ofreció esperar en el bar con mucho respeto pues en ese momento no tenían mesas, en parte yo fui partícipe de la historia porque no hice la reserva en un largo día como patojo chispudo en el negocio de la familia, nos sentamos y ¡pedimos unas chelas frías que estaban geniales!

 Nos ofrecieron algún Antipasti mientras esperábamos y ordenamos zucchini frito, fungís con queso y carpaccio de lomito.  Picamos y reímos por unos 30 minutos y unos instantes antes de que pasáramos a la mesa llegó nuestro cuarto invitado.  Él, moreno y chiquito, se sentó a nuestro lado muy molesto pues a la entrada un tipo igual de chiquito y moreno le preguntó en un tono pesado y ofensivo a dónde se dirigía.  Nuestro amigo, que tiene más pisto que el resto de los que estábamos en la mesa, lo intentó poner en su lugar y desde ese momento la lucha inició.

 Nuestra mesa llegó hasta una hora más tarde, el mesero al final se quedó sin propina y finalmente, cuando llegaba la noche nos lanzamos como fieras salvajes a darle una lección a tremendo imbécil.

 Ahora, ¿quién es el culpable racista? 

 ¿El negocio por ser visitado por gente blanca y alta?  ¿El negocio por permitir a esos imbéciles trabajar con ellos?

 O, quizás los racistas son todos aquellos que nacieron pensando y creyendo que eran menos humanos que otros; y, que aún estando en un estatus socioeconómico inferior, no permiten a otros iguales a ellos superarse, ganar dinero y poder pagar una comida en el restaurante al que ellos ven como un lugar sólo de hombres de pisto.

 Nuestro amigo ha tenido que pasar muchas veces por estos malos ratos.  Yo lo pasaba por primera vez y lo he visto en repetidas ocasiones cuando visito bares, restaurantes, tiendas y en realidad en todos lados desde que pongo un pie fuera de mi casa.

 Los actores son siempre los mismos: el racista moreno y frustrado.  La víctima alguien moreno que ha luchado y viste dignamente el color de su piel.

 Tears in my pillows,

7 comentarios

  1. Cuando hablamos de racismo en Guatemala hemos de ser concientes de que no es un tema meramente del ladino hacia el indigena sino que tambien se dan muchas clases de racismo… pero a lo que voy no es tanto al tema ni a favor ni encontra simplemente como Fernanda (la del comentario anterior) quiero llamar a la union de todos los guatemaltecos, dejandonos de prejucios y de busquedad de diferencias. Lastimosamente estamos metidos dentro de un sistema que No funciona y no decimos nada, vemos como en nuestras narices se llevan todo nuestro dinero y rapidamente olvidamos como paso con los 82 millones, ya ahora nadie lo menciona.
    El ideal aqui es ver a la persona como tal, con sus derechos y oblgaciones, no su procedencia ni su creencia y asi poder cambiar este “estaado guatemalteco” que es de algunos pocos y que trabaja solo para su pripio interes.

  2. como q estos pobres indios racistas, no esta bien que suzy los describa asi, se escucha despectivo, es cierto que la conducta de esta persona fue inadecuada, y de ayelen ni hablar, ja ja que chistoso , ahora en estas epocas creo deberiamos de tomar conciencia de que no es cuestion de juzgarnos unos a otros, es cuestion de unirnos y dejar atras las diferencias de cultura, clase , raza Y poder, que es lo que hace que nuestro pais siga estancado, porque imaginense a jesus negro o chinito, nadie sabe, muchos de los guatemaltecos nos consideramos ladinos, solo por no tener descendencia indigena, pero al final no sabemos, si en el pasado se dio una mezcla de razas, es decir mestizos, mejor copiemos algo bueno de mexico, nacionalistas, guatemaltecos todos. y aprendamos a no tener prejuicios ni diferencias por clases sociales que es tan comun es nuestro pais lamentablemente, Cambiemos nuestro pais.

  3. Estos pobres “indios racistas” simplemente son una causa de el tipo de sociedad que se ha construido en Guatemala. La mejor forma de demostrarles a esta gente a no tener discriminación es siendo educados y respetuosos con ellos, HABLANDO LAS COSAS NOS ENTENDEMOS TODOS, todo lo contrario a lo que tu y tus amigos hicieron tirandosele como fieras, eso solo provoca mas ira en contra de la gente especialmente la gente ” con pisto”. LA EDUCACIÓN NO PELEA CON NADIE!!!, y por tus acciones pareciera que talvez si tienes dinero, pero no tienes educación y mucho menos clase. tu conducta fue totalmente inapropiada, ridícula y prepotente. Esto solo demuestra que eres un cholero acomplejado y super sensible que se molesta por lo que el pobre del parqueo piensa, que deplano tiene menor educación que tu así que su IQ no ha de ser muy alto y que su pensamiento simplemente fue amoldado de esta forma por la misma sociedad clasista. Lastimosamente tu te rebajaste al mismo intelectual que el.

  4. yo miro varias cosas, “el comal le dijo a la hoya” como es posible que un indio con todas las de ser le diga indio a otro indio que en talla y orígenes raciales se les note similitud asombrosa… puede ser la la discriminación que vemos en este relato sea sencillamente un “desquite” que se quiso hacer el mesero con otro que consideró inferior…. bien analicemos porque el tener antecedentes genéticos amerindos resulta ser vergonzoso. Hay mucha tela que cortar en este tema pero acá hay que parar.

  5. Justamente yo también he vivido estos casos en los que se discriminan entre ellos mismos, he visto como en restaurantes me dejan pasara a mi y no a mis acompañantes solo porque son “mas morenos” o porque el cabello “no es lacio”, eso me llena de indignación y al igual que en tu caso, siempre trato de dar una lección al racista, resaltando la dignidad del ofendido.

    Con el comentario de Ayelen, solo me queda reír, pareciera que acaba de descubrir los diccionarios y no sabe que hacer con “tanto lenguaje florido” jajajaja, el resentimiento sale a flor de piel, queriendo echar la culpa (a los europeos, españoles para ser mas claros), de decisiones que solo a uno le corresponden.

    Saludos.

  6. Ayelen,

    Superficial? Yo no diría que es superficial. Simplemente fue el relato de lo qué tú en tan rebuscado uso de “palabras transversales” intentas objetar como la típica excusa progresista de los problemas en América Latina.

    “El blanco xenófobo y etnocentrista que se encargó de someter en la opresión mitíficada de Tonatiuh sobre el noble indio americano.”

    Acá ya no hay ninguna hegemonía europea y tampoco vestigios del período colonial. Acá lo que hay es un un claro ejemplo de lo que Alejo Carpentier relató en “El Reino de Este Mundo“.

    El mundo no es blanco, negro, moreno o amarillo. Gente como tú ofende con su progresivo discurso vomitando frustración y amargura por una historia ya olvidada.

    No me extrañaría imaginarte “con un look bohemio y con collares hechos a mano representando anzuelos y demás tonteras mientras vienes de una de esas familias en que Héroes y Tumbas salen a relucir.”

    Esa es la historia de gente como tú… y si no la es, no creo que importe al final tu frustración sigue siendo muy, muy triste.

  7. no se cómo llegue aca, pero la verdad me sorprende la superficialidad de tu analisis. una vez mas lo mas sencilo es transformar en culpable a la victima. este señor morochito y menudo como decis vos, como tantos morochito y como tantos blanquitos es producto del sistema social xenofogo o etnocentrista, del que los blancos construimos en America. es cierto que muchas veces las propias victimas de la hegemonia europeizante terminan por ser los culpables de la discriminacion, y que en muchos caso individuos indigenas por ej terminan olvidando sus propios origenes para pertenecer a es mundo blanco, pero vos te pensas que ellos mismos fueron los culpables de eso. ellos como los blancos que discriminan, son germen del propio sistema hegemonico de europizacion en america latina, que como bien sabras llevo su varios siglos de adaptacion, para que finalemnte hoy tanto el blanco como el negro discriminen al negro. TODOS dbeemos hacernos cargo de la sociedad que creamos, el sistema, los partidos, la SOCIEDAD , las escuelas, siguen reproduciendo un modo de ver al negro y bajo, como el mas hijo de puta. pero creo que el priemer culpable no es el negro q discrimina, es la sociedad xenofoga blanca que vino a crear esta mierda de ideologia en america latina.

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