Chávez no sólo debió callarse; como tampoco el rey y Zapatero debieron hacerlo. ¡Era una Cumbre. No un circo!

Luego del show que hizo Chávez en el cierre de la Cumbre Iberoamericana leí en varios blogs que para muchos Hugo Chávez fue democráticamente electo. Pues ya no, se autoproclamó poderes dictatoriales. Todo esto, surgió luego de que Chávez acusara a Jose María Aznar de ser fascista en repetidas ocasiones y el actual socialdemócrata Zapatero le pidió detuviese sus comentarios por respeto a los ciudadanos españoles y a los mismo venezolanos.

Además, ahora dicen que es más democrático Chávez que el rey de España. Cuando, el rey Juan Carlos ha legitimado su derecho a la corona española con el apoyo popular que ratifico la Constitución de la Monarquía Española.

Primero, las monarquías son mucho, MUCHO, más modernas que los gobiernos de corte militar. Porque, ¿acaso no sabían que las primeras monarquías siempre fueron conformadas por cuerpos guerreros con menudos líderes a la cabeza? ¿Acaso se les olvida que es de común acuerdo que el militar y Él gobernante militar son siempre tildados de ser un poco simio y Chávez es uno de los más notables ejemplos de esta leyenda urbana?

Era obligación como jefe de estado exigir a un militar inculto, peripatético y fatuo que respetara un evento diplomático en el que los jefes de estado representaban a sus gobiernos y los intereses de sus pueblos.

No sólo debieron exigir que cerrara la boca, sino debieron expulsarlo y dejarlo dar su discurso entre sus iguales en algún estadio de fútbol.

¡Señores, Durante siglos se ha dicho que en Latino América viven simios, gente inculta, aborigen e incapaz de ser gobernada! ¿Acaso no estamos hartos ya de ser llamados así? ¡Pues bueno! ¡Entonces hay que exigir un cambio y no permitirnos dudar que: ¡Chávez es un asesino de la libertad!

Una respuesta

  1. Hola. Al respecto, el editorial de hoy de Siglo Veintiuno, en Guatemala, es muy ilustrador: La represión a balazos contra estudiantes universitarios desafectos a su régimen, lo retrata como violador de los derechos humanos.

    Se temen nuevos incidentes de aquí al 2 de diciembre, cuando los venezolanos decidirán si aprueban o no una reforma constitucional.

    Aunque los asistentes a la XVII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, realizada en la capital chilena no podían ocultar que Hugo Chávez era el centro de atención, tampoco fue recibido con el esplendor de otras ocasiones ¿La razón? su régimen se había desnudado a media semana como violador de los derechos humanos.
    Aunque de esto había antecedentes irrefutables, el hecho de que unos 60 motociclistas encapuchados ingresaran en la Universidad Central de Venezuela y abrieran fuego contra un grupo de estudiantes que protestaba contra la reforma constitucional propuesta por el presidente Chávez, causó heridas a unas 18 personas.
    Semejante muestra de intolerancia fue el corolario de varias jornadas de marchas públicas que exigen la postergación de un referendo convocado para el 2 de diciembre, y por medio del cual el dictador solapado pretende tener la puerta abierta para instaurar un sistema político totalitario en ese país sudamericano.
    La acción, propia de las peores y más agresivas dictaduras militares latinoamericanas de los años 70 y 80, fue calificada de espantosa por el Departamento de Estado norteamericano, al tiempo que emitió un anuncio de advertencia a quienes desean viajar hacia territorio venezolano.
    Como es usual, Chávez acusó a la administración de George W. Bush, sin plantear mayores fundamentos para su típica retórica, de ser la culpable de los disturbios. “Mi país afronta una nueva arremetida fascista, apoyada por los medios de comunicación social y Estados Unidos”, afirmó.
    Estos acontecimientos, inevitablemente, han creado una atmósfera de tensión y la posibilidad de nuevos enfrentamientos, por lo menos de aquí a la celebración de la consulta popular, está en la lista de posibilidades. Y es que la población no puede ver con simpatía un intento de reforma de espíritu antidemocrático, y así lo ha demostrado en las encuestas donde la propuesta chavista ha perdido terreno. La enmienda contempla la reelección presidencial continua, la extensión del mandato de gobierno de seis a siete años, la pérdida de autonomía del Banco Central de Venezuela y que se nombre a la fuerza armada como “bolivariana y antiimperialista”.
    De modo que la comunidad internacional de naciones democráticas deberá estar muy atenta a lo que pueda ocurrir en Venezuela. Es muy claro que sus inclinaciones dictatoriales y su afán de mantenerse indefinidamente en el poder lo pueden llevar a cometer excesos. Lo ocurrido en la UCV es una pequeña muestra que no puede pasar inadvertida.

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