Qué es la Cumbre Iberoamericana. Una farsa política que junta a lo peor de lo peor.

“La gente de Sudamérica es la más ignorante, dogmática y supersticiosa de todos los Católicos Romanos de la Cristiandad. Como resultado, la búsqueda de establecer gobiernos democráticos en esos países es tan absurdo como planear una democracia para pájaros, bestias y peces”. John Quincy Adams. Traducción libre

Hace casi 200 años estas fueron las palabras de uno de los Padres Fundadores de los Estados Unidos de América. Sin que haya justificación alguna para denigrar la capacidad de Latino América para levantarse a lo largo de tantas décadas tristemente aún hay mucho de verdad en esas palabras. Palabras que no sólo dijo Quincy Adams sino que, a lo largo de los años fueron dichas por muchos otros presidentes y congresistas estadounidenses como también por reyes y jefes de gobierno en Europa y Asia.

La Cumbre Iberoamericana es uno de los escenarios políticos más importantes del planeta. No sólo por el potencial económico que poseen en conjunto los 22 países miembros, sino además por la importancia cultural y geopolítica del continente americano. A diferencia de la Organización de los Estados Americanos (OEA) la Cumbre Iberoamericana es el escenario en el que por dos días se juntan los poderes ejecutivos y sus ministros de relaciones exteriores de los países miembros a discutir problemas de coyuntura social y económica.

Una junta que deja mucho que hablar en los días siguientes, y en la cual se han organizado muchos de los grandes planes de inversión social y gasto público de Latinoamérica y la península Ibérica.

Este año, el tema de la reunión es la búsqueda de cohesión social y entender la globalización y sus efectos. Cohesión que buscan mediante el fomento de la “democracia” por medio de proyectos de seguridad social y gasto público en aquellos países y ciudadanos que son vulnerables a la globalización.

Ahora, regresemos a la idea. La Cumbre y sus participantes consideran que la democracia no existe sin cohesión social, y por lo tanto, esa cohesión debe fomentarse mediante el aumento del gasto público en programas sociales de salud y educación. El problema, que los países iberoamericanos son de los países más pobres del planeta y el gasto público de todos los países supera el Producto Interno Bruto de estos países.

En lugar de estar pensando cómo gastar el erario público, es mucho más importante y quizás menos popular que empezaran a discutir el reordenamiento del presupuesto de los gobiernos presentes y luego, en buscar de qué manera fomentar la eficiencia del ya excesivo gasto público.

La Cumbre busca pintar de una popular socialdemocracia al estilo Escandinavo las economías más pobres del planeta y luego pretenden vincularlo a la típica pregunta de Latino América: ¿cómo enfrentar la globalización?

Globalización que entienden como el aumento de las importaciones de productos del primer mundo y que acusan de endeudar a los países compradores no competitivos. Ahora, ¿acaso ese gasto público que reclaman en seguridad social no podría utilizarse para reordenar el presupuesto y mantener economías competitivas con bajos impuestos y mayor libertad de comercio?

La propuesta de Ibero América es una vez más: gastar dinero y despilfarrarlo en programas de seguridad social que damnifican a quienes se supone debería beneficiarse; mientras culpan de los problemas a la globalización y al comercio restrictivo que ellos imponen para encarecer los productos y destruir la ya decadente competitividad mundial de América Latina.

Claro, pero de esto es todo culpa del gobierno de Estados Unidos. Quienes de por si estoy de acuerdo son culpables de grandes restricciones al comercio y el establecimiento de Tratados de Comercio que no incentivan el libre mercado, sino un mercado controlado que protege sus intereses. Pero, ¿acaso la culpa no esta en nuestros gobernantes y la búsqueda de votos y favoritismo de corte social demócrata que tan de fama está en este último lustro?

Claro, al menos, tenemos noticias que darle al mundo mientras a la gente le gusta decir que Chávez es “bueno para hablar”… pero, ¿han escuchado alguno de sus incoherentes discursos de palabrerías irracionales? ¿Al menos, el indio Evo Morales vistió con orgullo el uniforme del equipo de Bolivia y jugó fútbol en suelo chileno. Eso es Ibero América! Un show político que termina demostrando al mundo que de alguna manera somos aún bestias.

2 comentarios para “Qué es la Cumbre Iberoamericana. Una farsa política que junta a lo peor de lo peor.”

  1. Homo Homini Lupus Dice:

    Chávez no sólo debió callarse; como tampoco el rey y Zapatero debieron hacerlo. ¡Era una Cumbre. No un circo!

    Que interesante es leer en varios blogs que para muchos Hugo Chávez fue democráticamente electo.  Pues ya no, se autoproclamó poderes dictatoriales.  O, ¿acaso eso no lo han leído?   Mientras tanto, el rey Juan Carlos ha legitimado su derecho …

  2. ¿Una victoria para las mujeres? ¿o sólo para las feministas latinoamericanas indígenas y no indígenas… etc.? « Homo Homini Lupus Dice:

    [...] Durante la XVII Cumbre Iberoamericana realizada en la ciudad de Santiago de Chile la atención de las cámaras se volcó hacia los momentos de cierre de los actos oficiales en que Chávez, Ortega, Zapatero y el rey de España se dieron de tacos.  Sin embargo, un acontecimiento igual de importante marcó un cambio trascendental en el futuro de la cumbre. [...]

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